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sábado, 20 de abril de 2013

El por qué de la crisis - The flaw (2011)

The flaw es un documental de David Sington en el que se trata de explicar de una manera más o menos sencilla el origen de la crisis que sobrevino en 2007 en muchas partes del mundo, particularmente en Estados Unidos. De una forma amena el documental intercala videos animados antiguos en los que se hablaba de la economía y el capitalismo con testimonios recientes de personas afectadas por la crisis y expertos que dan su opinión sobre cómo se produjo una de las mayores crisis de la historia del capitalismo. De hecho, da algunas claves sobre cómo se podía anticipar la crisis, pues se veía venir según algunos parámetros financieros. Entre los expertos hay incluso un economista reconvertido a guía turístico en Wall Street, que se gana la vida explicando la crisis a los turistas interesados, tal como podrían ir a ver un museo de pintura o un monumento histórico; no deja de ser gracioso.


La crisis se explica en base al mercado inmobiliario. A diferencia de otros negocios, comprarse una casa ha sido una inversión rentable y segura durante mucho tiempo debido a que dicha posesión era una de las pocas que se revalorizaba con el tiempo. Por tanto, tanto la clase media como sobre todo las grandes economías mundiales tenían una interesante vía para rentabilizar sus ahorros. Esto fue así incluso con los nuevos ricos de las dot com, que generaron mucho dinero rápido que había que invertir. Esto generaba un incremento notable en la demanda de casas de lujo, que a su vez se encarecían porque había mucho dinero para gastar. Este mayor nivel de vida en una clase exclusiva de emprendedores con mucho dinero rápido hacía crecer las expectativas de clases altas no tan ricas a  la hora de adquirir una casa y a su vez a las clases medias altas cercanas a estas últimas. En definitiva, un incremento de la demanda en un bien más caro.

En un momento dado, los sueldos comenzaron a resentirse pero la inversión inmobiliaria seguía siendo atractiva. Esto hizo que los bancos convencieran a mucha gente para endeudarse y adquirir una vivienda con el pretexto de que se revalorizaría y sería un gran negocio para todos. Endeudarse, aquí está la clave y el objetivo final de los bancos. Es el círculo vicioso. Deuda, refinanciación, más deuda....

Las deudas de las personas, gestionadas en carteras de numerosos clientes por los bancos, comenzaron a agruparse en productos financieros que a su vez se introducían en el mercado a un nivel que los ciudadanos ni siquiera comprendemos bien a veces. Pero los precios  de los inmuebles seguían subiendo y los sueldos de los trabajadores ya no daban para más....

Llegó un punto, como todos vimos, que la burbuja inmobiliaria no aguantó más. Los inversores pequeños y grandes ya no podían más y cayó la demanda brutalmente. Los sueldos no permitían hacer frente a la deuda y las refinanciaciones ya no daban más de sí, así que todo el sistema colapsó.

Lo curioso de la economía es que es cíclica, dicen... Si el capitalismo continua funcionando suficientes años más, ¿Nos volverá a pasar esto?
Es especialmente interesante la conversación con el antiguo jefe de la Reserva federal americana, al que le preguntan si no vieron venir la crisis y contestan que no eran lo suficientemente listos. ¿Seguro?


domingo, 16 de diciembre de 2012

Se acerca el fin del mundo. La gran revelación Maya

Esa al menos es la libre interpretación de algunos sobre el hecho de que el calendario maya concluyera el 21 de diciembre de 2012. Yo, por no ser menos que los Mayas y que los que abogan por el fin del mundo, quisiera dar mi opinión también, ya que es gratis. Para ello, me fundamento en el documento más impresionante al que he tenido alcance sobre el fin del mundo estos días:

Entrevista de TV:

- ¿Usted sabe que el fin del mundo es el viernes 21 de diciembre?
- Pues yo me voy al pueblo....
- ¿No cree que llegará el fin del mundo?
- Es que el pueblo es como otro mundo.

Últimamente mi concepto de la raza humana no es que esté en un nivel muy alto, por eso tampoco me sorprende ver que los amantes de lo misterioso están por todas partes y siguen queriendose engañar con este tipo de historias porque deben ser que molan. Y evidentemente allá donde haya demanda habrá quien sepa generar todo tipo de marketing sobre teorías catastrofistas. Hay una muy buena sobre una montaña en Serbia que contiene una nave espacial que despegará el día 21.

 Es como ver "Cuarto Milenio" de Iker Jiménez. Reconozco que a mí estos temas de ocultismo y demás me atraen, como historias para no dormir así como las películas de terror, pero la verdad es que al final acabé aburriéndome tanto de estas chorradas como de "Cuarto Milenio" porque nunca cuentan nada que merezca la pena ni como historia de terror. Eso sí, a Iker Jiménez le va estupendamente y me alegro por él, porque sabe manejar a su cuota de mercado a base de vender humo.

A ver. Si a los Mayas les pareció bien acabar el calendario en esa fecha, porque les cuadraba con su forma de construir dicho calendario pues estupendo. En occidente tenemos un calendario que acaba el 31 de diciembre y en vez de acabarse el mundo nos vamos a emborracharnos.... Por eso hubo que poner un 1 de enero a continuación para la resaca. Pensar que los Mayas tenían información de lo que iba a ocurrir en el futuro es un poco básico, ¿no? No sé, me da la impresión de que si levantaran la cabeza se estarían descojonando de cómo se ha ido empobreciendo la cultura con el paso de los siglos.

Otro dato, uno de cada 5 estadounidenses cree en que llegará el fin del mundo. Bufff.

Bueno, ahora en serio. Voy a ver si escribo la lista de los mejores discos del año para antes del viernes. Si a mí lo que me fastidia de verdad es tomar las vacaciones el día 22.


sábado, 20 de octubre de 2012

Zeitgeist: Moving forward (Zeitgeist 3) (2011)

Me encanta el título “Moving forward”, moviéndose hacia adelante. Peter Joseph, el autor de Zeitgeist y Zeitgeist Addendum, no se queda solo en la crítica sino que presenta reflexiones de diversos expertos sobre cómo crear una sociedad ideal, alternativa a la sociedad global actual cuyo sistema económico-financiero o su ideología capitalista, explícita o no, parecen ahogarse en su propio concepto: el egoísmo, por si no lo dice claro el documental.
La propuesta está muy sustentada por el proyecto Venus, de Jacque Fresco, que es un ideólogo que lleva toda su vida promulgando una sociedad alternativa en la que sean las máquinas las que trabajen gracias a los avances tecnológicos. Una sociedad en la que el trabajo humano no sea necesario porque no exista escasez. La escasez es algo promovido por las grandes potencias económicas: el petróleo baja de precio cuando interesa regular el mercado mediante la producción de mayor número de barriles al día; el dinero, igualmente, se emite cuando algún país está ahogado, y lo estamos viendo ahora en España. Mariano pide y cuando Draghi ve que ya no podemos más abre el grifo y nos compra deuda. “Comprar deuda”, vaya eufemismo más bonito para decir que nos prestan dinero.


En la ciudad del futuro, según Fresco y Joseph, los recursos del planeta, que son suficientes para todos en un sistema igualitario (y posiblemente es cierto) estarían administrados de forma eficiente. Se habla de la ineficiencia intrínseca de las empresas, que deben vender un producto que sea solo suficientemente bueno como para sacarle beneficio (no el mejor, que posiblemente sería más caro y no rentable) o que tenga una obsolescencia programada para poder seguir vendiendo más y más (¿no os casca el móvil cada dos años?). En esta sociedad tecnológica el consumo sería el mínimo para satisfacer el bienestar pero no habría lujos innecesarios. Es la economía basada en recursos.
Otros expertos comentan la esencia de la naturaleza humana, indicando que el ser humano no es egoísta ni malvado por naturaleza sino que se hace a su entorno. En un entorno apropiado podría existir una sociedad colaborativa que buscase el bien común y no el enriquecimiento de unos pocos. El dinero no existiría ni sería necesario porque habría bienes suficientes para todos. La energía sería limpia y renovable (geotérmica, solar, eólica, la energía del movimiento de las olas…) gracias a avances ya existentes hoy en día pero, dicen, que no ha interesado ponerlos en práctica para agotar otras fuentes de energía más lucrativas.
En definitiva, por lo que aboga Joseph en Zeitgeist Moving Forward y en total en sus tres documentales es por una revolución. Revolución contra el sistema monetario. Contra los bancos. Contra la deuda. En esencia… contra el dinero. El dinero da poder a los que saben canalizarlo hacia ellos, grandes bancos que manejan políticas mundiales. Es una revolución de la conciencia colectiva, basada en la cultura y en la información, ambas proporcionadas con cuentagotas y alteradas por los poderes mencionados, pero crecientes en la sociedad de la era de la comunicación a juzgar por la evolución histórica de la humanidad. Una revolución del hombre contra el dinero. El hombre, al fin y al cabo, contra el hombre. Es una revolución del yo.
Bufff, ahí queda eso, me he puesto muy filosófico, pero me parece un concepto muy interesante el planteado en los Zeitgeist, que desde luego merece una reflexión profunda y pausada a la vez que seguimos viviendo un ratito, o nos dejan hacerlo. Por cierto, Zeitgeist significa el espíritu de una era, una era que podría estar llegando a su fin si todo sigue yendo a peor y la superpoblación se sigue acelerando al mismo ritmo que las desigualdades.
Mi opinión sobre la revolución y esta sociedad idealizada que se desmarca de todos los ismos (fascimo, comunismo, socialismo, capitalismo) es un poco pesimista, la verdad. Una sociedad tecnológica, organizada por tecnólogos o científicos. Suena bien. Igualdad de recursos para todos, abundancia de recursos para todos. Suena bien. Sin embargo, hay un punto que no estoy del todo convencido en toda esta historia: La naturaleza humana. ¿Nos volvemos competitivos por nuestro entorno o nacimos competitivos porque nuestra componente genética nos hizo así? ¿Podemos controlar esa componente intrínseca y autoeducarnos en una cultura de la igualdad? No lo sé. Siempre ha habido desigualdades porque ha habido quien quería más, destacar, poseer. ¿Es posible convertir la búsqueda de ese “éxito” individual en la búsqueda de un éxito colectivo? En el documental se dice que sí, que el dinero no ha sido nunca una motivación para la innovación. Habría que entender de aquí que los incentivos de ir a trabajar para desarrollar nueva maquinaria o mejorar tecnología existente saldrían de todos para conseguir una ocupación y un objetivo que permitieran conseguir la plenitud y eventualmente la felicidad.
Pues no lo sé. Es cierto que un investigador puede tener ese afán de cambiar las cosas, de descubrir algo, que es mucho más grande que una recompensa material. Puede ser una satisfacción personal, afán de superación, la fama…. Pero está claro que el dinero sí ha sido motor de innovación, y ahí están las patentes, muchas veces empujadas solo por un afán competitivo más que otra cosa.
No quiero ser negativo tras el mensaje de cambio propuesto en Zeitgeist, y acabar con la idea de que el egoísmo es la herencia genética del ser humano, grabado a fuego para conservar el instinto de supervivencia que lo ha hecho perdurar, pero si algo creo que tiene el ser humano es el afán de unos cuantos por cambiar las cosas, que haría, incluso en esta sociedad idealizada, que todo se acabara distorsionando y emergiendo algo nuevo o algo viejo. Como se dice en el documental, no hay ningún sistema perfecto.
Por otra parte, las tecnologías actuales no son suficientes para explotar fuentes de energía 100% renovables y limpias y dar con ello energía para todo el planeta, tampoco hay que ser tan conspiracionista y creer que sí existe la energía inagotable, eficiente y barata y está escondida en un laboratorio oculto a 100 metros de profundidad en algún desierto. No digo que no se puedan conseguir con inversiones, que hoy no son suficientes, o que la energía solar no saliera rentable si no existiera el petróleo (nuestra idea de lo que valen las cosas cambiaría). Pero sí que creo que hay mucho por desarrollar todavía, no están los supersecretos escondidos en algún cajón como piensan algunos, y la tecnología avanza cada vez más rápido, aunque también cada vez pedimos cosas más difíciles. Son saltos tecnológicos difíciles los que se requieren, esto está claro, y requieren esfuerzo y en definitiva tiempo. No hay tantos genios como nos gustaría, me temo.
Lo que sí parece claro, viendo que ya somos 7.000.000.000 de personas en este mundo (así a ojo), y viendo las previsiones de que seremos unos 9.000 millones antes de 2050 (¡éramos menos de 5.000 millones cuando yo nací y no hace tanto de eso!!!!) es que o cambiamos de actitud por las buenas o por las malas, pero esto no se sostiene, y la curva ya tiene forma exponencial y no se va a detener sola. Esto reventará por un sitio o por otro, no sé si lo veremos. No sé si veremos al ser humano cambiar de actitud de forma colectiva y prevenir el colapso o bien llegará el colapso y producirá una evolución hacia otro sistema mundial, pero parece que vamos hacia esa disyuntiva de forma irrefrenable.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Zeitgeist Addendum (2008)

Por si se le había pasado algo en Zeitgeist, Peter Joseph vuelve a la carga con Addendum, para el que siga con ganas. Hay que tenerlas porque aunque estos documentales son muy interesantes son también largos. Este Addendum continúa donde lo dejó Zeitgeist. En esta ocasión se profundiza en el mecanismo de funcionamiento del sistema monetario, el dinero vamos. De dónde se crea el dinero y cómo. Se explican despacio conceptos como la deuda y el interés, y es bastante desolador comprendiendolo gracias a unas matemáticas muy elementales.



Me explico. El dinero se crea de la nada cuando alguien pide un préstamo. Antes se respaldaba con el oro, pero hoy en día se respalda con los bonos del país correspondiente, que los entrega al banco nacional de turno. Al menos eso es así para la reserva federal americana, que es privada. Esto quiere decir que si EEUU quiere pedir 100 millones de $ a la reserva federal, esta se los imprime “de la nada”, a cambio de bonos por valor de 100 millones de $ (digamos que es un pagaré respaldado por los bienes del país) y, eso sí, un interés. El interés, el concepto más cojonudo jamás creado en el banco. Eso que hace que no exista dinero suficiente para pagarlo jamás, pues siempre que se emite dinero se crea una deuda mayor del dinero emitido, digamos 5 millones de $. En total se deberían 105, pero existirían 100. Esto por no hablar del escalofriante concepto de la reserva fraccionaria. Esto no lo explico por ser más complejo, pero desde luego tira de espaldas. Según un ejemplo, por cada dólar real, se pueden crear 9 dólares más, de la nada, mediante préstamos en cadena al meter el primer dólar en un banco y volverlo a prestar, ya que ese dólar no sale realmente del banco.
Luego Joseph se mete en política de nuevo, mostrando testimonios de gente que estuvo involucrada en derrocar gobiernos o sobornarlos a fin de conseguir que se endeudaran con EEUU. Como la deuda, a la larga, es casi imposible pagarla, siempre habría un control por parte del prestamista cuando quiera cortar el grifo de la financiación, y es lo que se ejerce de vez en cuando como medida de presión para hacer negocio en el país de turno que ve como corporaciones extranjeras se enriquecen con sus recursos, ya que es incapaz de pagar la deuda. Y si esto no es posible hacerlo por la vía diplomática, pues a la guerra. Seguro que se os ocurre algún ejemplo.
En el último tramo, Joseph focaliza su atención en Jacque Fresco y su Proyecto Venus. Un visionario de 96 años, que promulga que el futuro estará “organizado” gracias a la ciencia y la tecnología, no gracias a políticos ni bancos, que el sistema financiero debe desaparecer, pero en eso profundizaré en la crítica al tercero de los documentales Zeitgeist.
De todas formas, ahora mismo estaba pensando en qué está ocurriendo en Europa ahora mismo. En estos momentos en España. Un país endeudado y los “mercados” haciendo negocio con nuestra deuda. Y cómo estamos viviendo los recortes para intentar llegar a una deuda razonable. Y la comisión europea y el banco central europeo abriendo y cerrando el grifo según consideran oportuno. Y el ibex 35 subiendo y bajando según Mario Draghi hace unos comentarios en la prensa.
¿En qué momento empezamos a endeudarnos? Supongo que esto es una pregunta retórica y que el asunto viene de antiguo. Siempre hemos oído que tener el dinero parado no renta y que es mejor pedir un crédito para sacar partido mediante negocios. El apalancamiento financiero. Pero insisto, ¿en qué momento el ciudadano de a pie les dijo a los políticos que nos queríamos endeudar hasta las cejas para tener unos servicios e infraestructuras y estado del bienestar mejores que los del año anterior? ¿Cuándo nos engañaron? ¿Cuándo empezamos a pedir más de lo que podíamos pagar y nadie hizo nada? Lo que tengo claro es que el dinero no es infinito y que no podía haber cada vez más crédito, cada vez más deuda, cada vez más interés correspondiente. La goma no estiró más. ¿Esto era vivir por encima de nuestras posibilidades? ¿O es que los que manejan los hilos de los grandes bancos no quieren que se estire más y están cerrando el grifo, jugando así con nuestra ilusión del concepto del nivel de vida y viendo cómo baja la cotización de la marca España en bolsa y comprándonos barato?

En fin, mis conocimientos de economía son escasos y agradezco a cualquiera que me pueda ayudar a entender esto, así como corregirme si mi interpretación de las explicaciones del documental es errónea.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Zeitgeist (2007)

Un antes y un después desde luego. Sabía que este documental se movía por internet con mucho seguimiento aunque no había oído nada de él fuera de ese medio. Por fin he tenido tiempo para verlo y me ha asombrado bastante por ser un trabajo bastante crítico y revolucionario respecto el orden mundial que tenemos hoy día.
El documental está realizado enteramente por Peter Joseph, que es el pseudónimo de un director de cine y conferenciante que prefiere mantenerse en el anonimato. Aunque vaya anonimato, pero bueno.
La propuesta de Peter Joseph es demoledora contra los grandes pilares de la sociedad que vivimos: la religión, la política y el sistema financiero. Y su punto de vista es el de la sociedad de Estados Unidos, el primer mundo, y sistema que ha sido copiado o impuesto en muchos otros países hasta el día de hoy.
En primer lugar arremete contra la religión, aportando una cantidad tremenda de datos científicos que indican que muchas de las religiones con más adeptos tienen muchos e inquietantes elementos en común, y que todos provienen de historias y leyendas del mundo antiguo basadas en los no pocos conocimientos de astrología de las primeras civilizaciones. ¡Toma ya!
La religión, como excusa para desencadenar guerras, da paso a una segunda parte que investiga los atentados del 11-S en EEUU. En esta sección se muestran evidencias de que las explicaciones oficiales que se han dado no concuerdan y se apunta cómo el gobierno del país podría estar implicado en los atentados, así como se hizo en “Fahrenheit 9/11” de Michael Moore.
Finalmente, en una tercera parte, se describen cómo a lo largo de la historia se han ido desencadenando guerras de EEUU contra otros países, gracias a motivos nada claros que podrían responder a intereses ocultos de poderes de muy alto nivel que controlarían la misma estructura de la economía mundial a través de organismos como la reserva federal de Estados Unidos o el FMI.
Desde luego, estos documentales hay que tomarlos con mucha precaución, al estar elaborados por un autor desconocido, y por cuáles son sus fuentes o su interés por hacer parecer la historia de un modo u otro. La televisión, ahora youtube o el medio que sea, son medios potenciales de manipulación intrínsecamente. No le faltan las críticas a este documental por diversos sectores de la iglesia o de la política. Pero lo que está claro es que no hace nada de mal verlo y pensar. Como dice en la canción de Tool "The third eye", (que por cierto hacía alusión en aquel disco AEnima a Bill Hicks, comediante y crítico social fallecido y que también aparece en el documental), "Think for yourself. Question authority" (Piensa por tí mismo, cuestiona la autoridad). En Zeitgeist se abre con una cita de Gerald Massey que dice que "Deben encontrarlo difícil... aquellos que han tomado la autoridad como verdad en lugar de la verdad como autoridad".
Decía al principio que un antes y un después. Pues sí. Hay que poner todo en duda, hasta al que dice que lo pongas todo en duda. Pero la verdad es que da escalofríos pensarlo. Como documental no deja indiferente. Se puede ver gratis en Youtube, no se ha proyectado en cines.



miércoles, 25 de julio de 2012

Red State (2011)

Kevin Smith, director de "Clerks" o "Dogma", dijo que dejaba esto del cine y se marcó esta película como despedida, que ha vuelto a permitirle tener algunas buenas críticas. He visto de todo, pero la crítica en general lo que dice es que es una película con crítica a muchas cosas, muy interesante, pero que no llega a todo lo que podía.

A mí particularmente Red State me deja un sabor bastante desagradable. El argumento, inspirado en hechos reales, es sobre una secta liderada por un visionario que odia a los homosexuales. La secta captura a unos chicos a través de un falso contacto para tener sexo con una mujer mayor. Kevin Smith retrata desde dentro la realidad de la secta y la cantidad de barbaridades con las que conviven los miembros de la misma, todos con el cerebro lavado por su líder, el abuelo de la familia. Los tres chicos apresados tratan de escapar, y finalmente las fuerzas de la policía entran en juego.

La película reparte críticas a diestro y siniestro a todo el mundo. A mentalidades retrógradas de la america profunda y a mentalidades imperialistas del gobierno de fondo que subsiste a todos los gobiernos que van pasando. La verdad que muy interesante, aunque eso sí, el ánimo que se me quedó fue un poco desagradado por tanta vileza, y tanto cerebro desecado como Smith trata de mostrar. Eso sí, la peli parece que va por algún sitio pero no es más que un escenario puesto para poder tratar varios temas, no va buscando un desenlace, creo, aunque lo tiene.

Ah, por cierto, que no sé si era un farol o qué, pero Kevin Smith no lo deja. De hecho, anuncia ya una película en los créditos de Red State, "Hit Somebody", con los mismos actores. No conozco mucho la historia por la que decía que no volvería a hacer cine, pero puede ser también una maniobra comercial.




miércoles, 8 de febrero de 2012

The last days of american crime

Comic sobre el crimen en una sociedad criminal. Ambientada en un futuro hipotético casi-apocalítico donde la violencia se ha desatado y prima la ley del más fuerte. En EEUU, el gobierno decide abandonar el dinero en papel para acabar con el crimen, pero Graham, un empleado de seguridad, tiene un plan para cometer un gran robo aprovechando la coyuntura. 

Graham recluta a una pareja para que le ayude. Kevin Cash, un tipo desagradable y peligroso, y Shelby, su novia, la hacker, que se presenta de forma muy seductora y parece que va a ser fuente de problemas para Graham.


Los personajes se verán envueltos en luchas contra otros criminales organizados, a medida que tratan de conseguir lo necesario para ejecutar su plan, mientras que el gobierno, realmente tiene un plan secreto diferente del que han aunciado.

La historia se deja leer, aunque la he leído en inglés y cuesta un poco seguir los detalles. En "The last days of american crime" vemos un entorno ultraviolento y personajes que viven en el filo de la navaja, pero por eso también tiene su atractivo: Graham, un tipo listo pero algo acabado que pretende dar un vuelco a su vida, y particularmente la joven Shelby, peligrosa y seductora. Pero desde luego, lo que resalta sobre el argumento algo enmarañado de Rick Remender, es el genial arte de Greg Tocchini, especialmente en el inicio de los 3 números de esta historia (es un tomo de 3 números y acaba). Al final flojea bastante, pero merece la pena sobre todo por el estilo de dibujo con trazos muy sutiles y colores difuminados, y acierta de pleno con algunos escenarios, movimientos, y sobre todo con el personaje de Shelby. Ojo, las portadas no son de él. La anterior no, aunque esta portada alternativa sí.




Y han anunciado que habrá película.


domingo, 10 de abril de 2011

Monsters (2010)

Bajo el gancho de una invasión extraterrestre nos encontramos con una película que realiza una mirada crítica a la sociedad americana con el tempo pausado y una visualización sentimental sobre una desgracia de grandes proporciones, vivida por una pareja de americanos en tierra extranjera. Por algunos comentarios que he leído por internet, Monsters ha decepcionado a quienes esperaban de ella la acción típica de películas de extraterrestres, pero a mí me interesa como historia de perspectivas, la de unos estadounidenses que tienen que recorrer el camino hacia la supervivencia (hacia EEUU) como si ellos fueran inmigrantes.

Monsters es un film británico dirigido por Gareth Edwards. Es decir, no es una americanada. Narra la historia de un futuro cercano en el que unos gigantescos extraterrestres han llegado a la Tierra, infestando una franja de Mexico, la que está cercana a la frontera con Estados Unidos. Son una fuerza de la naturaleza difícilmente contenible, lo que intenta el ejército por todos los medios. La vida en Mexico sigue su curso con sorprendente cotidianeidad, con sus habitantes resignados e inevitablemente adaptados a la constante amenaza. Encontramos destrucción en los edificios y en el entorno por todas partes.



En medio de este caos, Andrew, un fotógrafo americano es contactado por el director de su revista para que ayude a traer de vuelta a América a su hija, Samantha, que se encuentra en Mexico aunque no se explica muy bien por qué, si está de viaje espiritual o de ayuda humanitaria u otras razones. América. Es que en Estados Unidos se dice América, porque en dicho continente no hay más países, esto siempre me ha parecido divertido.

El viaje se convierte en un camino a la supervivencia, y conforme se van acercando a la frontera las opciones de encontrar un medio de transporte se vuelven más escasas y peligrosas. De hecho, tendrán que atravesar la zona infestada. Más tarde o más temprano empiezan a enfrentar evidencias de la vida extraterrestre, y no voy a contar el final, pero no es lo esperado desde luego.

A medida que Andrew y Samantha se conocen se dan cuenta de que están más perdidos en sus propias vidas que en medio de la jungla rodeados por monstruos alienígenas, y que el rumbo a la salvación no pasa necesariamente por alcanzar su destino.

Ojo, esta no es una película de naves espaciales y luchas interestelares, ni persecuciones estilo Depredador. Monsters es una visión muy personal de un drama de ficción que alberga una crítica más real de lo que parece. A pesar de eso, no carece de buenos momentos de tensión cuando aparecen estos seres.

Como curiosidad, hay que fijarse en los carteles, que son de lo más gracioso, porque están medio en español medio en inglés. Hay uno muy bueno: Creature brotes en Mexico. Esto es un poco patético, habrá que ver quién se ha encargado de escribirlos, pero está claro que no habla español y tampoco se ha esforzado mucho.




lunes, 1 de febrero de 2010

Crónicas Birmanas - Viaje a Myanmar

Guy Delisle es un dibujante de historieta canadiense (1966). Sus más famosas obras se han gestado gracias a que ha vivido en diferentes países asiáticos y ha podido describir su vida cotidiana en dichos países, a la vez que la situación política de los mismos. Anteriormente ya había publicado Shenzhen (sobre China) y Pyongyang (sobre Korea del norte), pudiendo describir y criticar los sistemas implantados en dichos países, lo cual es interesante dado el bloqueo de información existente en los mismos.


En 2008, Delisle publicó Crónicas Birmanas (Ed. Astiberri), ya que, como cuenta en su historia en primera persona, se va durante un año a Myanmar (antigua Birmania), a acompañar a su mujer que trabaja en Médicos Sin Fronteras, y con su hijo que es todavía un bebé. El dibujante tiene una vida relajada, trabajando en casa, pasando tiempo con su hijo, y ello le permite pasear, relacionarse y observar todos los detalles de la sociedad birmana.


El aspecto que primero se observa es inevitablemente el régimen dictatorial represivo, dirigido por los militares desde 1962, que conduce a que Myanmar sea un país completamente asilado, falto de desarrollo, y uno de los más pobres del mundo. Dado que en Myanmar no se puede expresar libremente el pensamiento, es curioso ver como Delisle va profundizando poco a poco en las costumbres, idiosincracia y problemática de los birmanos, y dándose cuenta de las cosas que el gobierno pretende ocultar.


Como ejemplos, la premio nobel de la paz, Aung San Suu Kyi, ganó las elecciones rotundamente en 1988, pero el gobierno militar no aceptó que hubiese un gobierno democrático y ejerció su poder en contra del partido. Actualmente Suu Kyi está bajo arresto domiciliario, tan sólo ayudada por dos asistentes. Puede abandonar el país cuando quiera, pero no puede pasear por las calles de Yangon (Rangún).


Otro ejemplo es la capital, que ya no es Yangon, fue trasladada al centro del país oficialmente "para estar cerca de todos los birmanos", aunque más bien pareció una forma de ocultar la actividad ministerial a ojos de periodistas y extranjeros. En Myanmar los extranjeros no pueden viajar a donde quieran, hay zonas restringidas por el gobierno, zonas donde se encuentran etnias opuestas al régimen, y donde los militares no quieren testigos incómodos para las actividades que llevan allí a cabo y lo que hacen con la gente que vive en ellas. Por ello, vemos en el libro de Delisle los problemas que encuentra médicos sin fronteras para ofrecer su ayuda al desarrollo del país.


Aún así, Delisle es capaz de contar de una forma muy clara, sencilla y fácil de leer, cómo es la vida en Birmania, como son sus gentes, que viven con resignación y silenciando sus opiniones, y cómo tratan a los extranjeros. Es un país muy apacible y agradable para vivir, si no fuera por el clima muy húmedo y caluroso y la pobreza y la dictadura. También se retratan otros aspectos como la religión, la cultura, pero no es este un libro para un turista, puesto que los protagonistas prefieren ir a visitar un poblado con más del 80% de habitantes que son drogadictos, donde se requiere ayuda internacional, que a ver la excepcional belleza de las pagodas.


Para mí, que he visitado Myanmar (adjunto fotos), me ha parecido una lectura muy cercana, necesaria, y lamentablemente muy real. Incluso a veces se queda corto. Mi visita fue más bien turística, pero es un país tan poco conocido y de tal calidad humana que todos los detalles te impregnan y acabas marchandote con un pedacito de él. Tal como se describe en el libro, las diferencias con la vecina Tailandia, que está completamente abierta al comercio y al turismo, son abismales. Myanmar es por tanto, como retroceder en el tiempo.




Algunos conocéis la revolución azafrán que ocurrió en 2007 (pocos días tras mi regreso) en Yangon. Los monjes se manifestaron pacíficamente durante varios días en favor de la democracia (originado por unas subidas ridículas en el combustible), y a ellos se unieron más manifestantes, a los que el gobierno disolvió por la fuerza bruta, incluso llegando a haber víctimas mortales (entre 9 y 15). Eso sí, nunca sabremos exactamente qué pasó, porque se expulsó a la prensa extranjera.
Y no es la primera vez que ocurre. En agosto de 1988 estalló una revuelta que reclamaba la apertura del país, que no obstante, acabó con un golpe de Estado y la formación de una dictadura militar. De wikipedia: "En 1988, poco antes de las matanza de Tian'anmen, fueron asesinadas al menos 3.000 personas durante un levantamiento contra el gobierno. Según otras fuentes, como la Secretaría de Asuntos Exteriores de México, el número de víctimas ascendería a 10.000. Las únicas imágenes que muestran lo ocurrido son propiedad de la empresa japonesa NHK que ha impedido que sean emitidas por las televisiones de Occidente para no desestabilizar el régimen militar."

El libro es una crítica irónica al régimen, a los crímenes cometidos, una llamada de atención a la opinión internacional, pero en el fondo es una entrañable fotografía de un pueblo enormemente agradable y oprimido.
Los dibujos son sencillos pero muy expresivos, y a pesar de que puede considerarse un tema considerablemente serio, Delisle se apaña para dibujar una sonrisa en el lector, bien por diversión o bien por tomar afecto por algunos birmanos que aparecen en las historias. Recomendable.





Aprovecho para recomendar otro libro sobre Myanmar, "Bajo el dragón (Viajes por Birmania, un país traicionado)" (Alba Editorial 1988), de Rory MacLean, donde el protagonista cuenta la historia de un viaje a Birmania con un objetivo de buscar a una persona genérica (la artesana de un canasto, pero un canasto muy concreto), que sirve de excusa para recorrer todo el país y observar la dureza de la vida en el país.
Desde aquí todo mi apoyo al pueblo de Birmania.